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martes, 1 de julio de 2014

Llegada a Inglaterra y Viejos Amigos


Tras conseguir llegar al Ferry en Dunkerque a duras penas, nos dispusimos a iniciar nuestro camino por las mágicas tierras del Reino Unido.
Costa de Dover

A la moda


Tras conducir hacia nuestro primer destino con bastante tensión (qué ganas de hacerlo todo al revés), llegamos a un camping en el bonito pueblo de Hastings. Allí tuvo lugar nuestro primer incidente y es que cuando ya estábamos a punto de aparcar, uno de los malditos arboles "mágicos" se "movió" (vamos que no lo vi) y zas!!! luna trasera rota.

El problema fue rápidamente solucionado con unas llamadas al seguro y a la gran eficacia de Ian ( mil gracias por todo) que consiguió un chico que nos cambió la luna en el propio camping en menos de tres horas, la pena no poder disfrutar del pueblo.
A la mañana siguiente tras despedirnos de Ian y su compañero Billy, los cuales nos ofrecieron su ayuda para cualquier cosa en las islas, nos movimos por el sur antes de subir a Londres. La zona es bonita pero no nos encantó, al final algunas fotos y recuerdos de otras épocas.
Nuestros salvadores


Eastbourne
Costa Brighton


Por la tarde y tras un gran atasco llegamos a Londres donde fuimos acogidos por Andy, Ivana y el pequeño Thomas, para pasar un par de días.

En familia

Fue un fin de semana súper agradable aunque pasado por agua, no hicimos turismo (no lo buscamos) solamente disfrutamos de la compañía de viejos amigos. También pudimos ver a Pablo y Tali después de bastantes años y aunque no pudimos hacer el picnic pasamos un gran día los siete y devoramos lo que habíamos llevado todos en una mesita pasando frío.
Reencuentros

Por último agradecer a nuestros amigos por alojarnos, dar consejos, ofrecer sus casas etc... os queremos mucho y que os siga yendo tan bien.
P.D. Ya tenemos otro seguidor, estoy seguro de que este también nos sale viajero.
Thomas voltereta.










sábado, 28 de junio de 2014

Nuestro día a día

Para que os hagáis una ligera idea de cómo estamos viviendo este inicio del viaje y que no todo son excursiones, os vamos a poner unas fotitos de los lugares donde hemos dormido, comido (que las fotos de restaurantes son excepciones) y otras fotos diferentes.
-Nuestra casa portátil.


-Los mejores lugares donde disfrutar de elegantes desayunos y suntuosas comidas.
 

Momentos decisivos a la hora de por dónde continuar.





 Y el lugar donde pasamos muuuuuucho tiempo.
 

Y por último algunas fotos de comidas típicas, cervezas que no fueran Heineken, momentos de inspiración divina y conversión a autentico caballero.



 

Además de parecernos un país precioso, nos hemos encontrado con una gente encantadora, sin excepción todo el mundo amable y en disposición de ayudarnos en cualquier cosa. Los campings en general muy  bien, parcelas enormes, y todo muy limpio. Aunque la gasolina teóricamente es más cara que en España, lo que realmente ocurre es que hay más competencia, y hay un rango mayor de precios, y ¡siempre hemos echado más barato que en España! Lo que hemos probado de su gastronomía nos ha gustado bastante:  salchichón de sabores, sus quesos, los mejillones del norte, las galettes (crepes salados), y la tortilla francesa original, hecha al fuego de madera, súper jugosa por dentro!
Bueno, una buenísima experiencia, nos hemos quedado con ganas de más :D.
Como recomendación para viajar a este país os dejamos un enlace de una página que a nostros nos ayudó mucho.
http://www.france-voyage.com

viernes, 27 de junio de 2014

Au revoir Francia!!!

Para terminar estos días por Francia, y de camino a Dunkerque, hemos hecho alguna paradilla en la región de Picardia.

Sin duda, lo que más nos ha gustado: Rouen. Nada más llegar tuvimos la impresión de que podríamos vivir allí. Su centro histórico es un encantador entramado de callejuelas coloridas, sus casas sacadas de un cuento. La catedral es sublime, y bien vale una visita a su interior para admirar sus altísimos arcos y bóvedas inalcanzables, te corta la respiración. Como en el resto de las ciudades en que hemos estado, el ambiente en las terrazas por la tarde es estupendo. Por cierto, a destacar el trato inmejorable en el hospital público donde fuimos para completar una vacunación.
Le Gros-Horloge

Rouen

Notre Dame de Rouen




En las proximidades del bosque que prácticamente se adentra en Rouen, visitamos varias ruinas de abadías que nos habían aconsejado, aunque nos pareció que no merecían tanto la pena.
Abadía St Wandrille Rançon

También nos acercamos a unos pueblecitos en la desembocadura del Sena (Honfleur, Trouville...), que pese a lo innegable de su encanto, nos recordaron a cualquier pueblo español costero en época veraniega, pero sin pulpo ni pescaditos. Flipante la de gente que había allí.
Honfleur

Puerto de Honfleur

Por último hicimos una rápida visita a Amiens que, la verdad, después de venir de Rouen, nos decepcionó un poco. La llaman "la Venecia del norte" (de Francia) y aunque es verdad que tiene sus canales (cuatro o cinco) y alguna callecita agradable, está bastante descuidada y no tiene ninguna comparación con Venecia. Sólo destacaríamos la casa-museo de Julio Verne que nos encantó (gracias Tere :) ) y la catedral, que es muy luminosa y como todas las de Francia, es muy bonita.
Canal en Amiens

Dentro de la novela

Dejando volar la imaginación


martes, 24 de junio de 2014

Normandia

Dejando atrás la opulencia de los ricos castillos, otra vez hacia el norte. Carreteras secundarias, serpenteantes, floridas y arboladas hasta Mont Saint Michel. Desde la lejanía, se dibuja una silueta mágica y hechizante. Al acercarnos se alza imponente la abadía haciendo equilibrio sobre el monte. Las calles que dan acceso a la parte superior son coloridas y llenas de vida ( y de turistas). Las sensaciones que nos produjo este lugar son dificiles de describir, a ver si es verdad que una imagen vale mas que mil palabras.







 





Dos recomendaciones para los posibles visitantes,  primero mirad las mareas ya que dependiendo de ellas se puede ver el espectáculo del monte rodeado de mar. Y lo segundo intentar llegar al monte a partir de las 19 cuando el parking es gratis y se puede disfrutar sin tanto turista, eso sí la abadía estará cerrada.

También hicimos una breve visita a la ciudad de Fugeres. Nos gustó mucho la tranquilidad que se respiraba y además de tener el castillo medieval más grande de Europa, es muy agradable pasear por sus callejuelas llenas de flores.




Nuestra siguiente etapa nos llevó a otro sitio emblemático de Francia, se trata de las playas del desembarco y más concretamente la de Omaha, la cual tiene un tamaño descomunal (no me extraña que fuera escogida para desembarcar). Es sobrecogedor haber estado en un lugar donde murieron tantas personas en un solo día y poder ver aún las consecuencias de esa batalla sobre el terreno, trincheras, búnkers y oquedades gigantes provocadas por los obuses de cañones y bombas. Dan escalofríos solo de recorrer ese lugar y pensar lo que ocurrió.
Por supuesto al ser un sitio tan especial yo, Miguel, me di un pequeño chapuzón ( lo haré en más lugares importantes).